sábado, 27 de marzo de 2010

ALGO DE MI - Ricardo

Se fue primero,
así lo repetía siempre,
nos había amenazado
con hacerlo,
y lo hizo.

Fue la primera separación,
si nunca te ha pasado
no sabes cómo
y cuanto te va a afectar.
Desconoces ése dolor,
y si serás capaz de soportarlo.

Para cada uno fue
diferente,
pero para sus hijas
pequeñas,
aún peor;
fue el final del padre
y el de la vida de ellas.

Por todo lo que
él era,
por todo lo que fue ,
como padre,
como hermano,
jamás le olvidaremos,
pero el ser tío se lo tomó
a pesar de su corta edad,
muy en serio

Mi madre me contaba
que cuando
yo iba a nacer
de su primer sueldo trajo
mis primeros pañales.

Cómo no recordar
aquellos ojos,grandes
y profundos,
su boca pequeña,
su cabello despeinado,
y su corazón
siempre dispuesto
al servicio
y a compartir
todo cuanto tenía.
Era mi compadre
porque cargó a mi hija
pero casi era su padre,
porque le hacía todo,
fué entonces el primer
afecto masculino
para mi pequeña,
no permitía nada
que no fuera dispuesto
por él,
porque sentía que la amaba
se esforzaba con esmero
en su cuidado.
Durante los meses
que vivimos con él
nada nos faltó
a más de afecto y calor,
ése que era capaz de dar
como cualidad propia
de mis tíos.
Por eso es inolvidable
y al ser la primera,
fué la peor de las
pérdidas.
Qué le faltaría
me preguntaba,
qué querría
o qué anhelaba,
qué pensaba.
Nunca pude descubrir
en su profunda mirada
lo que en verdad
nos había mostrado,
desnudo su generoso
corazón
y amoroso.
Era tan grande
la luz de su amor
que no permitió
ver qué era lo más grande
que en él había,
la presencia de Dios.

Se ha ido él
y con él casi todos.

Cabalgan las musas al lomo
de las penas,
y a veces
en el de las alegrías,
con el ritmo cambiante
del viaje por la vida.
Mientras,
me exprimo el alma,
para calmar ausencias
que se llevan la vida,
y que vuelve con la esperanza
al saber que está en un lugar,
donde nos encontraremos
un día.



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