domingo, 30 de enero de 2011

ALGO DE MI - el ahora

Tantas veces escuchando,
y tantas aconsejando,
tantas diciendo
y hablando del AHORA.
Y hoy, apenas HOY,
después de tantos años
de tantos días,
y tantos calendarios,
he podido comprender,
y entender
apenas,
qué es el AHORA.
Leí el libro
de Eckhart Tolle
y no lo leí en el ahora
por eso no lo entendí
y de pronto,
algo así como
"hágase la luz",
gracias a Dios
he comprendido
y aunque tarde
porque llevo caminando
muchos años,
se abrió mi el entendimiento.
El ahora es que
no existe el pasado,
todo ha acabado,
y acaba en el segundo
en el instante mismo
en que terminas
de decir...
a- ho- ra.
Si por algún motivo
volvieras al pasado,
has de inhalar
de forma consciente,
el instante mismo
en que estás viviendo,
sintiendo lo que eres,
y no volver por lo que
algún día fuiste
porque eso ya se fue,
ya no existe.
Tu realidad
es el HOY
y si acaso preguntaras
sobre el presente
es que eres inconsciente
porque solo tú
eres el protagonista
de ésta hora,
del instante que
marca tu existencia,
tú eres el autor
de tus vivencias
en ti está el Universo
y lo haces realidad
en cada momento
y en cada una
de tus experiencias
tú les das el color
la magnificencia
y el esplendor,
porque está en ti
contenido
todo el firmamento,
todo el espacio
encierra tu existencia,
las estrellas de ayer
ya no están,
y en su lugar
solo están las de hoy
y en ti
tan solo está
en cada momento
tu presente
que es tu AHORA.
El futuro no existe
es a veces un sueño
o una fantasía;
nos creemos los dueños
de un tiempo
que no se sabe
si estaremos en él,
y los planes pospuestos
ya son los del ayer,
la preocupación
del futuro
es un tiempo
perdido
porque tan solo es
pre-ocupación,
te ocupas antes
de que en él existas.
y ante todo esto
sólo nos queda
el HOY.
El aquí y el ahora,
es todo tu capital
y es tu único momento,
para hacer lo que quieras
para hacer lo que debes
y es tan solo ése instante
tu único PODER.

sábado, 15 de enero de 2011

ALGO DE MI - el conocimiento de Dios

No se puede hablar de Dios
sin conocerle,
no se pueden dar reglas
sin vivirlas,
si alguien quiere
hablar de amor
ha de vivirlo,
y no dar un manual
para seguirlo,
y para poder hablar de él
el amor hay que sentirlo.
El amor de Dios
nadie puede definirlo
y como alguien decía :
"yo le miro y El
me mira.
y eso define un poco
su amor.
Porque no es más
que el silencio interior
el que te acerca a Dios.
Eso es y nada más.
Tan fácil, tan sencillo.
Nada de palabrerías,
de filosofías.
Que cada cual ha escrito
su librillo
y ni él mismo autor
lo ha aprendido.
Recibimos la información
al escribirlo
pero no nos damos tiempo
para practicarlo,
para vivirlo.
Las recetas de amor
son solo eso
recetas .
La mayor elección
es solo una
abrir el corazón
y no es dejar entrar
al amor,
no,
es dejarlo salir,
que todo en él
está contenido
porque el amor
habita en los latidos
en el calor
que da vida
al ser donde
El habita.



jueves, 6 de enero de 2011

ALGO DE MI - ilusión

No sé qué es desilusión,
si es el despertar
bruscamente de un sueño,
o si es comprender la realidad.
He mirado el diccionario
y dice desengaño.
Entonces es haber
estado engañada,
y es como siempre
hacemos los humanos
crearnos una verdad
basada en la mentira
de la ilusión,
de creer las cosas
que nos parecen,
ésas que nos faltan
para ser felices,
que no son reales
y muchas veces no existen.
¿Por qué tenemos
ésa tendencia
para poder vivir?
¿por qué ponemos
esas muletas de afecto
para poder andar ?
para poder decirnos
cuan llenos, o vacíos
estamos de afecto ?
Y hacemos el balance de
cuántos seres nos aman...?
Y a todo esto,
lo que queda en saldo
es la falta de aprecio
a nosotros mismos,
de valorarnos
y tenernos en estima.
Que no basta la vida
para ser felices,
que buscamos fuera
las carencias de dentro.
Necesitamos
la vida de otros
para llenar la nuestra,
y los otros
están aún más vacíos.
"La necesidad de ser amado
es la falta de amor en ti"
Y si no te amas a ti mismo;
¿cómo vas a amar a los demás ?
Hay que tener para dar,
y entonces...
Qué esperas recibir ?
Eso que necesitas
es lo que tú no das.
Lo que no tienes para dar,
o lo que no quieres compartir.
Abre tu corazón
a los demás,
y aún así, no esperes
recibir,
pero no dejes de dar
que ésa satisfacción
nada la puede suplir.