Una vez le hice un canto a la vida.
Aunque mi vida siempre
ha sido un canto.
Así en mi ignorancia gramatical
y musical
junté notas y letras
y formé lo siguiente :
" LA VIDA "
La vida,
la vida misma,
mi propia vida
qué hermosa es.
La vivo quiero vivirla,
si yo la vivo
para eso es.
La vida es un regalo
que se te ha dado
sólo una vez,
la vida que tú aceptaste,
y que luchaste
para nacer.
La vida maravillosa,
todo lo palpas,
todo lo ves.
Amigo, bebe la vida,
en tragos cortos,
no de una vez.
La vida es solo una
entonces lucha
por ser feliz;
vive de acuerdo
a tu fortuna
que ya es riqueza
poder vivir.
(Compuesta en Cali, 1979)
" ELIJO EL AMOR "
Si la vida a mi me preguntara
de todo lo que tiene, qué eligiera,
una vez más siempre pidiera,
que el amor de mi no se apartara.
Se ama a los padres, a los hijos,
a los hermanos,
se ama al amor y en toda la palabra,
y aunque siempre en el mundo
el amor obra,
es más Divino el amor
si es más humano.
Hay amor en la creación del Universo
y es amor al hombre, su existencia;
lo hay cuando al amor le escribo un verso
porque de Dios yo siento su presencia,
y es solo fruto de su amor inmenso
el que pueda sentir en mí, su esencia.
(Cali, 1980)
" GUADALUPE "
(casa de Esperanza Mejía- Av. Guadalupe)
Hay un lugar donde llega,
el que le gusta cantar
y viene con aguardiente
y con su canto a alegrar.
Es un lugar donde siempre
hay alegría y calor
allí hay una "Esperanza"
que te espera con amor.
Su casa convirtió en cuna
de poetas y cantantes
que nos regalan sus trinos
sus coplas siempre vibrantes.
Es un lugar de armonía
comunión de sentimiento
y brotan con alegría
canciones y pensamientos.
Guadalute que te espera
con alegría y amor
Guadalupe donde canta
donde vive la canción
Guadalupe donde canta
y donde vibra el corazón.
(Cali, 1989)
" LA TREGUA "
(Con el Movimiento "M-19")
Hay luchas que huella nos dejan,
sacrificios de hombres por un ideal.
Hay gritos de guerra y hay quejas
que ocultan sus almas tras un antifaz.
Cuántos muertos te costó la guerra,
la guerra que abrazas por un ideal;
y cuántos quedan en la tierra,
llorando lo seres que no volverán.
Detrás de este largo sendero
que nadie sabe a dónde va,
no hay flores, ni cercos, ni aleros;
sembrado de cruces de arena y de cal.
A dónde diriges tu marcha,
si dejas las armas, tus manos qué harán.
A dónde sin guerra, sin causa,
dejas la montaña y tu fiel antifaz.
Hoy de la montaña bajan muchos hombres,
escucho sus pasos y un fuerte aletear,
de palomas que al cielo se elevan,
llevando un mensaje de Amor y de Paz.
" ESE HOMBRE "
Hay un hombre
que se pregunta así mismo
si dejará de luchar.
El recuerdo en la montaña
en su sangre ha de llevar.
Se siente desadaptado
pa' vivir en en la ciudad
y quiere seguir luchando
pero éste espacio no da.
Cambió el fusil por bandera,
el casco por el sombrero,
en cualquier campo batalla
por la mujer olvidada
dos que trabajan entero
sin pago y sin esperanza.
Por ellos lucha este hombre
a quien la patria señala,
y el agachado labriego
ha puesto en él su confianza
para romper las cadenas
y lograr la libertad.
" A MI PASTO (Nariño)
Nariñense nací
Nariñense yo soy.
En la cumbre hermosa de mi galeras,
en los altos cerros de mi Nariño,
en los riachuelos que lo recorren,
allí, allí nací.
Es en mi Nariño y sus volcanes
donde la pujanza de un pueblo
se escucha.
como el canto del viento
en las montañas
su himno en pié de lucha.
Nariñense si tu tienes
esa cara gris tiznada
por el humo del Galeras
nunca bajes la mirada.
El volcán sube hasta el cielo
para calmar el ardor
que lleva en su corazón
como lo lleva mi pueblo.
(Pasto, 1977)
Inscrita en el Registro Nacional de
Derechos de Autor el 19 de Nov. de 1990.
Obra titulada "Música Latino-americana"
Libro 5, tomo 6, partida 237.
viernes, 30 de abril de 2010
jueves, 29 de abril de 2010
ALGO DE MI - Edilma
El abuelo decía
que sólo en la Biblia
se encontraban mujeres
como ella.
Esto te hacía pensar
en cómo eran las
prehistóricas féminas.
Leyendo, sólo encontrabas
heroínas.
Y buscando su perfil
en la lectura,
podías resaltar los adjetivos
de : Buena, servicial
atenta, jovial
generosa, humilde
callada, laboriosa,
tan propios en ella.
Nunca tuvo un gesto
de egoísmo o de cansancio
ante los familiares
que desfilaban cada día
por su mesa,
a pesar de su supuesta
pobreza,
ella era rica ;
porque rico es el que
tiene el don de dar,
y compartir;
era lo que practicaba
con todo el que a su
casa llegaba.
Todo lo compartía
sin jamas quejarse
de lo que le faltaba.
Seguramente para ella
le faltaría la gente
si no acudían al banquete que
diariamente preparaba.
Y como todo lo que hace Dios
en su sabiduría,
cuando sabe que puede pedir
a los que ha dotado de valor
para aleccionar
de cómo hay que vivir
si se quiere enseñar;
la probó con un mal
que para ella no lo sería,
porque lo llevó con hidalguía
con pundonor y valentía.
Nadie podía decir
si era verdad qué mal tenía
porque jamás se le apagaron
la sonrisa, la energía,
las ganas de vivir,
de pasear y de servir.
Era una gran mujer
y no por su figura,
sino por su corazón,
y su alma pura.
Recordaré de ella
que además de ser bella,
nos enseñó el silencio
y la paciencia,
ante cualquier amargura
y a cambiar el dolor
con la dulzura
de su perenne y fraternal sonrisa.
que sólo en la Biblia
se encontraban mujeres
como ella.
Esto te hacía pensar
en cómo eran las
prehistóricas féminas.
Leyendo, sólo encontrabas
heroínas.
Y buscando su perfil
en la lectura,
podías resaltar los adjetivos
de : Buena, servicial
atenta, jovial
generosa, humilde
callada, laboriosa,
tan propios en ella.
Nunca tuvo un gesto
de egoísmo o de cansancio
ante los familiares
que desfilaban cada día
por su mesa,
a pesar de su supuesta
pobreza,
ella era rica ;
porque rico es el que
tiene el don de dar,
y compartir;
era lo que practicaba
con todo el que a su
casa llegaba.
Todo lo compartía
sin jamas quejarse
de lo que le faltaba.
Seguramente para ella
le faltaría la gente
si no acudían al banquete que
diariamente preparaba.
Y como todo lo que hace Dios
en su sabiduría,
cuando sabe que puede pedir
a los que ha dotado de valor
para aleccionar
de cómo hay que vivir
si se quiere enseñar;
la probó con un mal
que para ella no lo sería,
porque lo llevó con hidalguía
con pundonor y valentía.
Nadie podía decir
si era verdad qué mal tenía
porque jamás se le apagaron
la sonrisa, la energía,
las ganas de vivir,
de pasear y de servir.
Era una gran mujer
y no por su figura,
sino por su corazón,
y su alma pura.
Recordaré de ella
que además de ser bella,
nos enseñó el silencio
y la paciencia,
ante cualquier amargura
y a cambiar el dolor
con la dulzura
de su perenne y fraternal sonrisa.
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