"La nena le la Loly"
la llamaba Martín,
el hijo de la Negra,
(mi prima Teresita).
Ha habido niños preciosos
en toda mi familia,
pero de ninguno
hemos disfrutado tanto
como de ésta niña.
La "Nena",
así se quedó y así la conocemos,
aunque lleva mi nombre.
Se lo puso su madre
la Lolita,
quizá por agradecimiento
al ajuar que tuvo de mi parte
en su nacimiento,
que no le faltó de nada,
hasta el más mínimo detalle
que lleva una canastilla.
Hice sus primeras fotos,
la mostraban hermosa,
en todo su esplendor,
y en toda su belleza
que es capaz de dar Dios
a los Ángeles que tiene
siempre a su alrededor.
Los vestidos más bellos
que mis manos cosieron
en todos los colores
siempre para ella fueron,
Recuedo su mirada
de grandes ojos claros
su piel blanca,
y brillante
su cabellera rubia.
Era la muñequita
de toda la familia
"la nena le la Loly"
fue siempre la más linda.
La descubrió Miguel Ángel
en todas sus pinturas
y se la dio a mi hermana
como el regalo de Dios
a una criatura;
en agradecimiento
por una vida dedicada
con reconocimiento
al servicio y al amor.
Es lo que ha hecho la Loly
con su madre y hermanos,
y luego con su hija.
Esa Nena llena de
ternura y encanto,
y sobre todo afecto
hacia los desvalidos,
a pobres y harapientos,
a viejos y mendigos,
que la Mayas tenía que
arrancar de sus brazos,
porque ella se condolía
con los abandonados.
Fue siempre cariñosa
y en todo demostró
lo que amaba a su abuelo
el que también la amó
con aquella ternura
que con creces ganó
al darle sus caricias,
lo emulaba juntando
sus pequeñas manitas
para pedir al cielo
por toda su familia.
Sus tiernas travesuras
que la Mayas contaba
sus chistes y salidas
que tanta risa daban
y es que era su alegría
lo que más agradaba.
Pero nadie la querría
tanto como su abuela
a la que correspondía
con besos y caricias.
De nadie disfrutamos
tanto como de ésa niña
que enseñaba con juegos
lo que sería su vida,
que llenó con cariño,
estudio, alegría
y gran satisfacción,
la vida de Lolita;
la Nena sabe lo que es tener
una madre especial
como ella la tenía;
que le dio todo y aún más
que en su su capacidad podía.
sobre todo
le dio el conocimiento
que hace falta
para triunfar en la vida.
La experiencia más grande
que la vida le dio,
fue la de ser Madre,
y aún siendo tan joven,
supo compaginar
estudio y obligación,
dejando de lado todo
por la labor
de educar a su niño
que hoy quiere ser doctor.
Es sencilla su vida
sin grandes altibajos
sin cambios trascendentes,
su vida y su trabajo
es limpio y transparente.
Aún conserva la mirada
de niña angelical,
tan llena de ternura
y sensibilidad,
"La Nena le la Loly "
como regalo y bendición
llegó a nuestra familia
para dar alegría,
y para la Lolita,
es la única razón,
de vivir por su hija
en eterna oración.
lunes, 3 de mayo de 2010
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