lunes, 23 de noviembre de 2009

ALGO DE MI - Teresita

Hola mi Teresita,

eres algo de mí y algo de todos.

Los mejores recuerdos,

las mejores etapas,

pero sobre todo para mí,

la mejor tía.

Me diste un cariño

sin limites, ni obstáculos;

sin intereses, porque a ti,

yo nada te ofrecía.

Siempre fuiste la misma,

lineal e invariable.

honesta, abierta y cariñosa

dulce cálida y llena de alegría.

Tu afecto, tu entrega

como bendición, como lluvia,

como sol, como vida,

llena de sabiduría.

Hoy recuerdo esos días,

las risas, los juegos y los bailes,

las oraciones llenas de fe,

las historias hermosas que inventabas

y que yo me creía.

Así espectantes todos tus sobrinos,

te rodeábamos escuchando,

día tras día,

una historia sin fin,

llena de fantasía.

Recuerdo aquella casa grande

donde solo tu cariño

y tu imaginación encendía,

por todo lo que allí faltaba

tu cálida presencia lo suplía

Todo nos enseñabas

porque de todo sabías,

y la niña insaciable

ávida de conocimientos

de historias y leyendas

te perseguía.

Pero un día te fuiste,

la niña quedó sola, y no entendía

porque las ausencias

jamás son aprendidas,

ni entendidas.

Mi alma sintió

el sonido de un cristal

que se rompía,

y con él se rompieron los sueños,

las ilusiones y las esperanzas.

Llegó una etapa de sombra,

el sol fue apagado por las nubes,

y el silencio se hizo eterno,

se contuvo el aliento,

se paró el curso del tiempo,

y comprendí que

jamás volverías.

Ya no serías nuestra,

habías roto los lazos,

tu familia sería otra,

en la que tú creías;

serían otras hermanas,

otro Padre y otra vida,

habrían otros niños

pero no habrían sobrinas.

Así sintiéndome perdida,

me fui tras de tu sueño,

pero no era el mío,

no era mi destino,

ni parte de mi vida,

me fui por el camino

de los sueños rotos,

de la noche que no tiene día,

y comprendí que sin ti

la vida era vacía...

Pero seguí tras de ti,

buscándote en las sombras,

donde solo brillaba tu luz.

Te perseguí de niña

y continué de adulta

esperando el final

de tu historia sin fin,

creyendo en la fantasía

de finales felices,

donde siempre están

las familias unidas,

compartiendo tristezas,

de amargas despedidas,

o de adioses eternos,

de momentos alegres,

de encuentros que se anhelan,

de seres que se añoran,

unidos en la esperanza

de que no falte ninguno...

Pero no es así la vida.

Hoy solo queda el recuerdo

de aquella casa fría,

de ésa historia sin fin,

solo tú la sabías...







































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